Sinopsis Del Código de Ética y Practicas de IACCAI

El Código de Ética y Prácticas son  declaraciones de las intenciones serias de nuestros capellanes IACCAI,  y expresa sus preocupaciones y lealtades comunes. A continuación una sinposis de ello.

CÓDIGO DE ÉTICA

Dignidad Humana y el Ministerio

Los capellanes IACCAI y sus voluntarios son personas llamados y comisionados por Dios para que en amor, gracia y misericordia sean sus embajadores atendiendo las necesidades de sus hijos en nuestra sociedad.

Nuestros capellanes y cada voluntario sostendrán firmemente que cada ser humano fue creado a la imagen de Dios con libre albedrío, individualidad y con libertad de pensar, creer, comportarse, sentir, relacionarse e interactuar con sus semejantes.

Nuestros capellanes y voluntarios deben mantener un carácter cristiano ejemplar tanto en lo personal, familiar y comunitario. Debe vivir convencido que Dios hizo al hombre (XY) y a la mujer (XX) y que ambos merecen el debido respeto y dignidad. Que el matrimonio es entre un hombre (XY) y una mujer (XX).
(Más en el documento completo.)

Confidencialidad

Nuestros capellanes y voluntarios entienden que la confidencialidad o secreto pastoral y profesional es un derecho y una obligación fundamental que subsiste íntegramente aun después de que la relación psicoterapéutica persona-capellán haya terminado. Los capellanes invocarán este derecho ante la exigencia o petición de formular declaraciones de cualquier naturaleza que afecten la confidencialidad. En otras palabras, guardarán dicha información en su corazón hasta la tumba.

Nuestros capellanes y voluntarios sostienen con el más alto respeto y principio de confidencialidad, secreto pastoral y/o profesional y no pueden ser obligados a revelar lo que se les dijo en confesión pastoral. Esto es, siempre y cuando la información recibida no pone en peligro de muerte a la persona u otra persona.

Nuestros capellanes y voluntarios podrán revelar cierta información si ésta se considera que la vida de la persona o de otras está en peligro, siempre en estricta concordancia con las leyes y reglamento Local, estatal, Regional y Federal. 
(Más en el documento completo.)

CÓDIGO DE PRÁCTICA

Cómo capellán nombrado Bajo las directrices  de la Asociación Internacional de Capellanes Cristianos de América, Inc., (IACCAI siglas en ingles) doy mi asentimiento total a este código de práctica.

Mi carácter personal

  1. Me comprometo, ante Dios, la Asociación Internacional de Capellanes Cristianos de América, Inc. y su junta ejecutiva que desempeñaré con honestidad y responsabilidad mis deberes y mi nombramiento como capellán.
  2. Asumo la responsabilidad de mi desarrollo y crecimiento espiritual.
  3. Identificaré áreas de debilidad y las mejoraré con capacitación, tutoría, etc.
  4. Conociendo mis limitaciones, buscaré ayuda cuando tenga dificultades.
  5. Mantendré en mi mente y corazón el respeto por el programa de capellanía IACCAI.
  6. Me abstendré de palabras y acciones (o simplemente comportamientos y actitudes) que degraden el programa de capellanía, o que sean destructivos hacia la vida congregacional.

Colegas

  1. Haré todo lo humanamente posible por apoyar a mis colegas y mantener, para ellos, una mente y un corazón abiertos.
  2. Respetaré la confidencialidad entre colegas.
  3. No hablaré irrespetuosamente o en forma derogativa de ningún colega o miembro del ejecutivo.
  4. Cuando haga una crítica a un colega, hablaré de manera responsable, templada y constructiva.
  5. Apoyaré el intercambio justo y equitativo de las solicitudes ceremoniales.
  6. En momentos necesarios y/o requeridos. trabajaré en cooperación y de acuerdo con las responsabilidades claramente definidas.
  7. Respetaré a mi pastor(a) reconociendo que mi nombramiento es servir a la comunidad y no a pastorear ovejas ajenas.

Comunidad

  1. Mantendré un estándar único de respeto y ayuda para todos los miembros de la iglesia y la comunidad en general.
  2. Respetaré la confidencialidad de las comunicaciones privadas.
  3. Respetaré los límites privados e íntimos de la vida de los demás, y no traspasaré esos límites para mi propio beneficio.
  4. Mi relación con las familias que solicitan servicios especiales siempre será profesional y no personal.
  5. Evitaré negociar con las necesidades de otros para mis propios fines y/o ganancias, por ejemplo, continuar una relación dependiente más allá de un servicio.
  6. Trataré con respeto y sensibilidad las creencias religiosas y las tradiciones culturales de los demás.
  7. Me esforzaré por vivir y hablar de una manera que ejemplifique lo mejor de los valores y tradiciones unitarias y universalistas.